Cómo elegir semillas de césped

El césped natural es una buena elección para decorar un jardín, proteger el suelo e incluso producir oxígeno, aunque no hay que olvidar que requiere de una serie de cuidados. ¿Cuál es el que mejor se adapta a tu jardín? A continuación te damos todas las claves.

  • El clima, el terreno y el uso que se le vaya a hacer al césped determinan el tipo de semilla que se podrá sembrar en el jardín.
  • Hay diferentes variedades para sembrar dependiendo de la zona y las necesidades o uso que se vaya a hacer del césped y si la zona va a ser muy pisada o poco pisada.
  • Las posibles mezclas de semillas se cuentan por decenas. Las indicaciones del fabricante en cuanto a la selección y cuidado de la siembra son claves para que un jardín luzca en su máximo esplendor.
Cómo elegir semillas de césped

Especies de césped

Las especies más comunes son las siguientes.

  • Ray grass inglés: Es la más usada (está en casi todas las mezclas de semillas) por su alta resistencia a las pisadas, a las altas temperaturas (aunque la sombra no le favorece) y por su rápido crecimiento (a los 7 días ya se pueden ver resultados) y fácil instalación. Necesita constantes riegos, siegas y abonos para mantener su verdor. Se usa en todos los ámbitos, esto es, campos deportivos, jardines públicos y particulares.
  • Festuca: Es un césped poco denso, muy resistente al pisoteo, a condiciones adversas y a las enfermedades. Tiene más de 200 especies distintas y su semilla no se planta sola sino en combinación con otras como Ray grass inglés. Idóneo para céspedes rústicos, taludes (terrenos inclinados) y requiere poco mantenimiento. Aguanta bien las altas temperaturas.
  • Poa: Está presente en la mayoría de las semillas para céspedes. Origina un césped de color verde azulado, es muy resistente al desgaste, a la sequía, pero lenta en su implantación. Pensada para climas fríos, no necesita mucha luz.
  • Grama o bermuda (cynodon): Es un césped de hojas finas y densas, de tipo cálido (en invierno se muestra amarillo), ideal para terrenos secos, zonas mediterránea y sur. Necesita el sol, es resistente a las temperaturas extremas y a las pisadas. Necesitan menos agua que cualquier otro (solo necesita ser regado en temporadas secas). Su ventaja es su fácil mantenimiento, ya que resiste bien la sequía. Sus desventajas, no toleran la sombra y su lento crecimiento; por eso se mezcla con otra semilla más rápida.
  • Dichondra repens: Se trata de hojas parecidas al trébol, sin mucha altura. Ideal para zonas donde se pise poco. Se utiliza en zonas templadas, resguardadas y, sobre todo, húmedas (resiste bien la sombra aunque con el frío se vuelve marrón). Se suele combinar con otras especies que resisten el frío para evitar zonas con clareos en invierno.
  • Japonés: También es una alternativa al césped común, compuesta por mezcla de semillas de césped y de flores. Idóneo para sembrar en zonas secas y taludes (terreno inclinado). Gasta menos agua y es muy resistente al pisoteo, a las altas temperaturas, a la sombra y a las enfermedades. Requiere la misma preparación que dichondra y no se aconseja segarlo.
  • Trébol enano: También es una alternativa al césped común; se adapta a cualquier suelo y que puede medir 20 cm. Su vida es larga y tiene un fácil mantenimiento. No resiste heladas ni sequías. Idóneo para suelos de baja fertilidad y bastante húmedos.

El clima, clave para el césped

A la hora de elegir el césped que vas a sembrar es aconsejable que te guíes por las recomendaciones del productor en cuanto a la zona y el clima recomendados. Es la mejor garantía de éxito para conseguir una pradera verde y sana. La zona y el clima determinan el tipo de césped a sembrar. Hay semillas para condiciones climatológicas cálidas y para frías; semillas que requieren poco agua o que aguantan bien la sombra...

  • Para zonas cálidas se recomiendan el césped rústico, el dichondra repens, el de grama, el de terrenos secos.
  • Para las zonas húmedas la poa es la más aconsejada. La mezcla a escoger puede ser el césped sombra Geolia.
  • Para todo tipo de climas sirven la especie Ray grass inglés, la festuca y poa. Las mezclas que se clasifican en este apartado son el universal, el repoblador, el ornamental, el césped de área verde, el deportivo, el trébol enano, el de economía, el césped inglés y el japonés.

Usos del césped

Como hemos visto en la clasificación, dependiendo de si se quiere un césped decorativo, de flor, rústico, repoblador o deportivo se elegirá una combinación de semillas u otra.

Uso como zona de deporte: Requiere que sea resistente a las pisadas. El Ray-grass inglés es idóneo.

Uso cotidiano, pero que no requiera un mantenimiento excesivo. Tiene que ser resistente, denso y que no se levante rápidamente.

Uso exclusivamente decorativo: Es el que se conoce como ornamental, más fino y denso.

Tipologías

Universal: Apto para todo tipo de suelos. Destaca por su resistencia media-alta al pisoteo y su crecimiento medio-rápido.

Rústico: Máxima resistencia al pisoteo, a la sequía y a la humedad abundante. Con poco mantenimiento se mantiene bien todo el año.

Deportivo: Semillas para espacios de uso recreativo o deportivo que se puede sembrar en cualquier terreno. Crece rápido y resiste mucho el desgaste. Hay que regarlo a diario. 

Gramma fina: Pensado para sembrar en el área mediterránea y sur por su aclimatación a la sequía. Crece bastante. Pensado para terrenos secos.

Repoblador: Se usa para repoblar zonas dañadas o deterioradas y zonas con poca vegetación natural. Tolera mayor grado de pisoteo, vale para cualquier clima y crece con rapidez.

Inglés: Es muy ornamental. Sus principales ventajas son su color verde intenso, muy atractivo visualmente, su tacto suave y su adaptación a cualquier clima (excelente para sombras y resiste a la sequía).

De sombra: Es un césped fino, pensado únicamente para un uso decorativo, es fácil de sembrar, resiste al pisoteo y evita la propagación de malas hierbas. Crece mucho más lento que los anteriores y necesita tanto sol como sombra, pero no se puede encharcar.

De sol: Su resistencia al pisoteo es alta. Necesita poca agua (no soporta continuos encharcamientos) y, por tanto, se ahorra dinero y es idóneo para climas secos y húmedos.

¿Cuándo sembrar el césped?

Puede hacerse durante todo el año, a excepción de temporadas de mucho frío, mucho calor y sequía. Marzo, abril y septiembre son los meses más recomendables porque las temperaturas son moderadas. Una vez sembrado hay que esperar entre 7 y 10 días para poder pisar el terreno.

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