Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Los revestimientos de pared rastrelado son frisos de madera o MDF. Las ventajas de este tipo de revestimientos son múltiples: son muy fáciles de instalar; airean y ventilan más la pared que otras opciones; permiten ocultar los desperfectos sin tener que arreglarlos; aceptan su colocación en todo tipo de soportes (paredes de ladrillo, de cartón yeso…). Además, aportan el toque decorativo que necesitas en tus paredes y puedes elegir entre distintos acabados y tonos para que elijas el que mejor combine con tu habitación.

La gran diferencia respecto a los revestimientos adhesivos (como vinilos o PVC) radica en su forma de instalación.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Los revestimientos de pared en madera y MDF son idóneos cualquier superficie que no tenga humedades, incluso en ambientes algo húmedos como sótanos.

Usos y ventajas de los revestimientos rastrelados

Uso estético. Los revestimientos de pared permiten decorar la estancia donde se instalan. Se puede conseguir un mayor ambiente de calidez gracias a la madera o su imitación en el recubrimiento de paredes, techos y bajocubiertas.

Tienen un uso funcional. Permite tapar los desperfectos que tenga una pared o disimular posibles deterioros; proteger la superficie de golpes y manchas; además, el uso de revestimiento de pared permite hacer habitables estancias como buhardillas o trasteros.

Favorecen el aislamiento térmico y acústico de las paredes donde se coloca. Una buena instalación permite la correcta ventilación entre la lama del friso y la pared, así como la colocación de diversos tipos de aislante acústico y térmico.

Elegir el material

Los revestimientos de pared no se instalan directamente sobre la superficie, sino que previamente hay que colocar unos rastreles, que son listones de madera que sirven de guías para colocar encima el revestimiento.

Dentro de la categoría de revestimientos de pared rastrelados puedes decantarte por los de madera o por los de MDF.

Los de madera suelen ser de pino, de roble, nogal, abeto… Son frisos muy estéticos y están recomendados para estancias de ambiente seco tales como recibidores, despachos, habitaciones y salones. Existen en multitud de acabado: naturales, teñidos o con distintas superficies, también en bruto, aserrados, cepillados… También están disponibles en diferentes grosores y anchos de las lamas.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Los de MDF están fabricados con fibras de madera prensadas hasta alcanzar una densidad media. Es un material que imita la madera, siendo más económico. Con este material puedes llegar a tener diferentes acabados tanto imitando a la madera como textiles como el line, minerales, lisos… Es un material antialérgico y no acumula ácaros. Se pueden instalar en estancias de ambiente seco tales como recibidores, despachos, habitaciones y salones.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Instalación con rastrel

Puedes colocar las tablas del friso en la orientación que desees y jugar con su colocación para conseguir los efectos decorativos que más te gusten visualmente.

Recuerda que los rastreles no quedarán a la vista, ya que son los soportes por detrás del friso. Para que permitan una buena sujeción, los rastreles se colocan perpendiculares a la posición que llevarán las tablas; es decir, si las tablas estarán horizontales, los rastreles se colocan en vertical, y viceversa.

El revestimiento se coloca mediante clip o grapa al rastrel. A su vez, el rastrel se coloca atornillado a la pared.

1. Paso a paso para instalar un revestimientos de pared rastrelado

  • Para comenzar, comprueba que las paredes donde se va instalar el revestimiento estén lisas, secas y niveladas. En el caso de que existan desniveles, se deben corregir con pasta niveladora.
  • Primero hay que colocar los rastreles mediante tacos y tornillos, donde después se fijarán las láminas de friso. Gracias a los rastreles lograrás que el revestimiento quede aireado y aislado de la pared. Deben colocarse perpendicularmente al sentido del revestimiento. La distancia entre los rastreles horizontales tiene que ser de unos 10 cm para facilitar la circulación adecuada del aire. La distancia en vertical debe oscilar entre 40 cm y 60 cm.
  • Haz el taladro en la pared. Empieza por la esquina y por el techo (si los vas a poner en toda la pared).
  • Mete el taco.
  • Coloca el rastrel, en el que también tienes que hacer un orificio.
  • Coloca el tornillo sujetado el rastrel para que quede bien sujeto a la pared. Debes dejar, como mínimo, 5 cm de separación entre un rastrel y el siguiente para permitir que circule el aire correctamente y evitar problemas en las paredes como que se abombe o haya condensaciones. Pero estas separaciones no deben estar alineadas entre unos rastreles y otros, sino contrapeadas para que no queden todas ocultas por la misma lama.
  • En este punto pon el aislamiento (por ejemplo, placas de poliestileno obstruido) entre la pared y los rastreles para mejorar las prestaciones de aislamiento térmico y acústico de la pared.
  • Llega el momento de instalar las lamas de friso. Se debe ir comprobando desde el principio la altura de la instalación, cortando todas las lamas del mismo tamaño. Se puede utilizar un nivel o marcar la altura de todas las lamas con una bota de marcar y así no tener que ir comprobando con el nivel en cada lama. Une las lamas a los rastreles. Hay varios sistemas de fijación: con clavos, con grapas o con clips.
  • Aprovechar el montaje de los rastreles para tender los cables necesarios para los interruptores y enchufes: tomas de corriente, antena de televisión, teléfono. Utiliza tubo corrugado para meter los cables.
  • El último paso es colocar los remates: cornisas, guardavivo (rinconera embellecedora), remates de final de esquina, etc.
  • Por último, comienza la colocación de los rodapiés, con los que evitarás todo tipo de golpes y rozaduras en el revestimiento. Los puedes colocar con adhesivo de montaje o clavados con puntas.

2. Complementos para rematar

No olvides rematar la instalación usando los accesorios necesarios:

  • Cornisa: moldura de madera o MDF indicada para decorar y proteger la parte superior del friso.
  • Rinconera: moldura de madera o MDF que protege y cubre el rincón entre dos lamas de revestimiento.
  • Remate superior: moldura de madera o MDF, indicada para la parte superior de un revestimiento a media altura.
  • Esquinera: pieza que sirve para rematar el final de una instalación de friso al acabar en una esquina o en mitad de una pared.
  • Guardavivo: moldura de madera o MDF indicada para la protección de las esquinas de una pared recubierta de revestimiento, que además cubre la unión entre dos lamas.
  • Rodapié: pieza de madera o MDF que se coloca en la base de los tabiques o muros de las habitaciones como elemento estético y para protegerlos de golpes o roces. También llamado zócalo.

Puedes consultar más información sobre estos accesorios y conocer cómo elegir accesorios para revestimiento de paredes.

3. Tipos de colocación con rastrelado

Para realizar una buena instalación debes colocar rastreles en todo el perímetro de las puertas y de las ventanas.

Con independencia del tipo de colocación, la distancia entre los rastreles tiene que ser entre 40 y 60 cm para facilitar la circulación adecuada del aire. Las tablas del friso irán colocadas en perpendicular al rastrel.

Vertical. Permiten alargar visualmente la estancia. Los rastreles se dispondrán en posición horizontal, para que las tablas del friso se coloquen verticalmente.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Horizontal. Los rastreles irian colocados en vertical para que las tablas del friso vayan en horizontal. y así dar una sensación de amplitud en la habitación.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Diagonal. La disposición de los rastreles será en diagonal al igual que las tablas del revestimiento, pero se colocaran en sentidos opuestos.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Media altura. Este tipo de colocación no cubre la pared completa, dejando a la vista la parte superior.

Cómo elegir revestimiento de pared rastrelado

Debes saber...

El paquete con las lamas de revestimiento debe mantenerse abierto (en posición horizontal), al menos, 24 horas antes de su instalación en la habitación donde se va a colocar para que se adapte a la temperatura de la estancia.

Es importante que el primer rastrel esté bien nivelado cuando la orientación de las lamas sea horizontal. En las instalaciones de lamas verticales lo más importante es la verticalidad, que esté a plomo, ya que una colocación desviada de la primera lama, condicionará al resto, y la pequeña desviación lama a lama, al final, significará que las lamas quedarán inclinadas. Así que hay que comprobar con el nivel la horizontalidad y la verticalidad, según cada caso.