Cómo elegir baldas

Estética y funcionalidad, las baldas o estantes auxiliares son un elemento muy útil en cualquier casa. Facilitan el almacenaje en el hogar, permitiendo ordenar tus objetos y tener todas tus cosas a mano de forma sencilla y elegante y ganar espacio donde poder colocar diferentes objetos.

Cómo elegir baldas

Hay baldas de diferentes tamaños, formas (rinconeras, rectangulares, redondeadas…), materiales y colores, para combinar con el lugar y estilo que más te convenga en cada momento.

Las claves

Es una solución muy práctica y decorativa para servir de soportes de diferentes objetos o utensilios.

El peso que va a soportar la balda influye en su elección y en los puntos de anclaje que necesitará.

Tamaño

Las medidas de fondo y de ancho determinan la balda y el uso que le puedas dar y el peso que podrás apoyar sobre ella.

Cómo elegir baldas

Forma

El lugar donde vayas a colocar la balda determinará, en gran parte, su forma. Por ejemplo si la vas a situar en una esquina, elegirás una balda rinconera.

También hay baldas rectas, polivalentes que se pueden colocar en cualquier lugar.

Para estancias donde haya niños son una buena opción las baldas de cantos redondeados.

Cómo elegir baldas

La estética es también un factor determinante en la elección de la forma.

Color

Existen baldas de diferentes colores (tonos fríos, cálidos, neutros) y estampados. Así podrás combinarla con el resto de decoración de la estancia donde la vayas a colocar.

Cómo elegir baldas

Material

  • Bambú: madera de la familia de las exóticas. A la hora de mantenerlo, puedes aumentar su calidad y durabilidad aplicando barniz incoloro.
  • Cristal: este material permite una inmensa variedad de colores y acabados (con look print animal como estampado de cebra, líneas geométricas…). Su mantenimiento y limpieza es muy sencillo con agua y productos específicos de cristales. Estéticamente, las baldas de cristal son idóneas para optimizar el espacio ya que el vidrio despeja visualmente la estancia.
  • Cuero: material resistente. Da sensación de calidez. Para limpiarlo hay que utilizar productos específicos para el cuero que no sean abrasivos.
  • MDF: Contienen fibras reconstituidas, unidas entre sí mediante resinas sintéticas. Este producto es el más apto para sustituir a la madera maciza. Es muy estable y resistente.
  • Metacrilato: Es un sólido, rígido y resistente a los agentes atmosféricos, y uno de los materiales plásticos más utilizados.
  • Pino: madera de acabado rústico, de tono mucho más claro que el bambú. Su mantenimiento es igual que el de cualquier madera.
  • Zinc: material de metal. Adecuado para zonas con humedad o para exterior. Ideal para dar un toque industrial y moderno a la decoración.

Ideas decorativas

Las ideas decorativas son infinitas, ya que los usos de las baldas, a su vez también son ilimitados: las baldas valen tanto como soporte para cualquier elemento, como simple elemento decorativo, se puede usar como soportes especial para balda colocadas sobre radiadores, se pueden usar como mesillas de pared, como partes de una estantería, etc.

Se puede usar como soporte en cualquier estancia de la casa: en el baño, la cocina, pasillos, salón, habitaciones...

Las opciones son variadas:

  • Incluir luz en la balda.
  • Existen los llamados anclajes invisibles: quedan colocados por dentro de la pared y de la balda, de manera que no se ve el soporte desde la habitación de la casa. Para ello se necesita un taco de expansión y un tornillo que se introduce en el canto de la balda. En estos casos la balda debe tener un grosor considerable para que a la hora de taladrarla no se abra por la mitad. El tornillo que se va a introducir debe llegar, como mínimo, hasta la mitad de la profundidad de la balda.
  • Las baldas también pueden colocarse suspendidas con cables, tiras de cuero, etc. siempre que garantices la fijación suficiente para el peso que va a soportar.
  • Puedes jugar con la colocación: apostar por colocar varias baldas próximas, con una disposición irregular, o guardando la simetría...

Instalación

  1. Utilizar un nivel para que la balda quede colocada recta.
  2. Marcar los puntos de fijación, que quieres colocar. En función del peso y del largo de la balda deberás poner más anclajes para asegurar su estabilidad (como hemos destacado anteriormente). Lo habitual es que la distancia entre los puntos de anclaje sea de 20 cm para baldas de 30 cm de largo; y de 30 cm como mínimo para baldas superiores a 40 cm de largo.
  3. Elige los soportes o escuadras que vas a utilizar.
  4. Con el taladro en posición de percusión, procede a hacer los agujeros o clavar lo que vaya a ser el sustento de anclaje de la balda con una broca de vidia del diámetro adecuado a anclaje y tu balda. En función del peso que vaya a soportar la tabla, los anclajes serán más o menos sólidos y resistentes.