Cómo elegir colorantes

Personaliza la pintura con un color creado por ti mismo/a con los colorantes. Estos pigmentos te permiten teñir pintura al agua, acrílica, así como cementos, yesos, plastes o cal. Existen colorantes tanto para interior como para exterior.

Cómo elegir colorantes

Ventajas de los colorantes

Los colorantes te ayudan a conseguir un color personalizado a tu medida.

Ahorro. En lugar de comprar varios botes de pintura de diferentes colores puedes adquirir pintura blanca y mezclarla con los colorantes para conseguir los tonos deseados.

Los colorantes y pigmentos permiten teñir, según el tipo elegido, pinturas acrílicas y sintéticas, barnices, cementos, plastes, yesos, imprimaciones…

¿Qué tipos de colorante puedo encontrar?

Dentro de la gama de colorantes podemos encontrar básicamente colorantes de tres tipos atendiendo al producto que quieras teñir y al formato líquido o en polvo.

  • Colorantes líquidos universales. Como su propio nombre indica son válidos para colorear tanto pinturas y barnices acrílicos (al agua) como sintéticos (se diluyen con disolvente). Además de estos los colorantes universales te permiten teñir colas, imprimaciones, y pinturas de poliuretano o de clorocaucho.
  • Colorantes líquidos acrílicos. Tintes al agua indicados solo para colorear pinturas o esmaltes al agua. Por norma general tiñen menos que los universales.

Los colorantes líquidos son entremezcables entre sí. Se aplican directamente sobre la pintura (acrílica o sintética).

El límite del 5%: tanto si se trata de colorantes universales como acrílicos no se debe añadir una cantidad de tinte superior al 5% del volumen total de pintura a colorear, ya que podrían formarse grumos o decoloraciones.

  • Pigmentos en polvo. Se utilizan para teñir cementos, morteros –normalmente para enfoscar-, yesos, masillas… Están compuestos por pigmentos sintéticos (óxidos inorgánicos) de alta capacidad cubriente y resistentes a los rayos ultravioleta y a la intemperie..

Según el color que se quiera conseguir se utiliza:

          Óxido de hierro, para tonos rojizos, amarillos, negros, naranjas y marrones.

          Óxido de cromo, para tonos verdes.

          Óxido de cobalto, para tonos azules.

En función del fabricante, el pigmento se puede aplicar en seco con el cemento, mortero o cal (a excepción del color azul) o disuelto previamente en un poco de agua.

Dosificación: la proporción adecuada es entre un 0,5 y un 10% (calculado únicamente sobre la cantidad de cemento a utilizar), según la intensidad de color que quieras.

Cómo elegir colorantes

Conseguir colores

De las mezclas de estos tres surgen los colores secundarios:

Amarillo + azul: verde

Rojo + azul: violeta

Rojo + amarillo: naranja

Y así sucesivamente para ir consiguiendo colores terciarios, y encontrar los colores cálidos o fríos que se busquen. Además de los colores primarios ya mencionados se consideran también básicos el blanco y el negro.

Ten en cuenta que si mezclas el tinte con pintura blanca siempre vas a obtener tonos suaves o pasteles, para conseguir tonalidades más oscuras debes utilizar una base incolora.

Es recomendable añadir el o los colorantes poco a poco, hacer la cantidad suficiente (es mejor que sobre ya que reproducir el color exacto es muy difícil) y remover a menudo la mezcla ya que el tinte tiende a posarse en el fondo. A pesar de que reproducir el mismo tono es complicado no olvides apuntar la proporción de pintura y tinte que has utilizado por si tuvieras que repintar o hacer retoques en el futuro.