Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Hay diversos productos para limpiar, proteger y mantener el suelo brillante y, en lo posible, libre de manchas. Para elegir el más adecuado hay que tener en cuenta, en primer lugar de qué tipo de suelo se trata.

Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Suelos de madera (maciza o multicapa)

Estos suelos, entre los que se incluye el tradicional parqué, están fabricados con madera maciza o en capas. A diferencia de los laminados que incluyen una capa protectora de material plástico, en estos suelos la madera queda expuesta. Por ello, se acuchillan y se barnizan. Algo que no requieren los laminados.

Antes de aplicar cualquier producto, quita el polvo con aspiradora o mopa.

Para una limpieza en profundidad, conviene:

  • Aplicar primero un limpiador potente específico para suelos de madera (o parqué). Algunos fabricantes los llaman “decapantes” y son también aptos para suelos laminados. Son capaces de eliminar restos de otros productos (como abrillantadores) y las suciedades más difíciles, excepto ceras tradicionales. Además, permiten que el protector se adhiera mejor.
  • En segundo lugar y una vez esté seco el suelo, se aplica un protector (o protector-abrillantador) específico para suelos de madera (o parqué). Estos productos se aplican puros con una fregona humedecida, no hace falta frotar: solo esperar a que seque.
Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

También es conveniente aplicar un protector después de un acuchillado, ya que protegen el barniz.

Como mantenimiento (limpieza frecuente), utiliza un limpiador de uso diario específico para suelos de madera (o parqué), aunque también puedes utilizar un jabón neutro. Los productos limpiadores específicos:

  • Facilitan la limpieza: no requieren aclarado.
  • Ayudan a conservar el aspecto original (color y brillo) original del suelo. Por ello pueden utilizarse tanto en suelos con brillo, como en suelos mate.

También hay limpiadores con efecto abrillantador: son los limpiadores-abrillantadores, los cuales refuerzan la película protectora.

Beneficios de los protectores

Los protectores contienen polímeros que conforman una especie de película protectora en la superficie:

  • Impiden la formación de manchas y arañazos, facilitando su limpieza y mantenimiento.
  • Evitan que se desgaste el barniz.
  • Prolongan el brillo del suelo.
  • Proporcionan un efecto antideslizante.
  • Disueltos en agua, sirven también para limpiar el suelo, como un limpiador de uso diario reforzando así la protección.

¿Y los suelos encerados?

Aunque la mayoría de los suelos de madera están barnizados, hay quienes prefieren el uso de ceras. En este caso, hay que tener en cuenta:

  • La cera solo se puede aplicar en suelos vírgenes o previamente encerados. Si el suelo está barnizado, el barniz impide que la cera penetre en la madera.
  • El mantenimiento de los suelos encerados es más laborioso, ya que requiere abrillantar entre capas.
  • Los suelos encerados no admiten la utilización de productos abrillantadores ni limpiadores: se limpian con una mopa seca.
  • Para quitar la cera de un suelo, hay que emplear disolventes específicos para ceras (quitaceras). Los decapantes para suelos barnizados son al agua y no la remueven.

Suelos laminados

Estos suelos, cada vez más frecuentes, imitan a la perfección los distintos tipos de madera. A diferencia de los de madera maciza o multicapa, no requieren acuchillados ni la aplicación de barnices.

Para una limpieza en profundidad, conviene:

  • Aplicar primero un limpiador potente (también llamado “decapante”) para suelos de madera y laminados. Si el suelo está recientemente instalado y lo queremos proteger conviene hacer esta limpieza para eliminar restos de parafina u otros productos que puedan haber quedado adheridos en el proceso de fabricación. Otra opción es esperar a que desaparezcan con el tránsito y la limpieza diaria.
  • En segundo lugar, aplicar un protector específico para suelos laminados. Estos productos conforman una fina capa que ofrece una protección extra en toda la superficie:
    • Refuerzan la capa protectora de material plástico que ya traen los suelos laminados, evitando abrasiones, manchas, arañazos...
    • Protegen las juntas. Así, si se derrama un líquido accidentalmente, se evitará que penetre rápidamente provocando que la lama se hinche o se levante el suelo.

Si se necesita limpiar solamente una pequeña superficie, lo más práctico es utilizar un limpiador exprés en spray: se pulveriza directamente y no necesita aclarado.

Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Para quitar sustancias adheridas o manchas difíciles (como restos de pegamento o chicle o marcas de rotulador o grasa), puedes utilizar un quitamanchas para superficies plásticas. Comprueba siempre que el producto sea apto para suelos laminados.

Como mantenimiento (limpieza frecuente), se recomienda pasar una fregona húmeda con un limpiador de uso diario específico para suelos laminados.

Suelos de vinilo

Estos suelos son cada vez más demandados: tienen un aspecto similar a los laminados y se instalan fácilmente. Incluso hay lamas y losetas autoadhesivas.

Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Para su limpieza tienes varias opciones:

  • Utilizar un jabón específico para suelos de plástico.
  • Emplear productos recomendados para baldosas: renovadores, limpiadores y abrillantadores.
  • Emplear un jabón neutro (aunque tendrás que aclarar después, escurriendo la fregona, para eliminar los restos de jabón). Asegúrate de no utilizar nunca productos abrasivos o disolventes.

Suelos de mármol o piedras naturales y barro cocido (terracota)

Al ser porosos, estos suelos absorben rápidamente las manchas, que resultan muy difíciles de eliminar. Además, el mármol se deteriora fácilmente con sustancias ácidas que dejan una huella en su superficie. Por este motivo hay que evitar que reciban salpicaduras de, por ejemplo, limpiadores para baños que suelen contener elementos ácidos (antical).También hay que prestar especial atención al orín de las mascotas y a algunas bebidas como café, colas, etc. Es importante limpiar la macha lo antes posible.

  • Para la limpieza frecuente, debe utilizarse el limpiador específico para cada soporte. Se pueden usar jabones neutros, pero nunca limpiadores amoniacales o que contengan lejía. También existen limpiadores revitalizantes para suelos de terracota, que ayudan a recuperar su aspecto original.
  • Para una limpieza en profundidad (suciedad persistente, grasas…) es conveniente aplicar un limpiador potente (“decapante”) específico para suelos de mármol y piedras naturales o para terracota, según sea el caso.
Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Para prevenir la aparición de manchas, es fundamental aplicar un protector específico para mármol y piedras naturales o para terracota (según sea el suelo).

  • Para que el protector adhiera a la superficie y sea eficaz, el suelo debe estar perfectamente limpio. Por eso se recomienda limpiarlo antes con el limpiador potente específico (decapante).
  • Los protectores forman una película invisible que tapa los poros e impiden o retrasan la formación de manchas.
  • ¿Cada cuánto aplicar un protector? Esto depende del tránsito. Se puede hacer una pequeña prueba: derramar unas gotas de agua en el suelo, si se absorben rápidamente hay que aplicar nuevamente un protector.
    • Para que el suelo brille, usar un abrillantador específico. Aplicarlo sobre la superficie limpia, es decir después de haberlo limpiado con el limpiador potente específico (decapante).
    • Para retirar restos de lechada, en suelos que han sido instalados recientemente, puedes utilizar un quitacemento para mármol.

Suelos cerámicos (baldosas)

Estos suelos son muy resistentes y, sin duda, muy fáciles de mantener y limpiar.

  • Limpieza diaria: basta con emplear un limpiador neutro.
  • Si quieres hacer una limpieza en profundidad puedes utilizar un limpiador potente para suelos de baldosa (decapante), que no requiere aclarado. Y para que luzca como nuevo y esté protegido contra el desgaste y las manchas, emplear un renovador o un abrillantador para este tipo de pavimentos.
  • Para quitar las manchas, se puede emplear un quitagrasas.
  • Si el suelo se ha colocado recientemente, es posible que necesites eliminar los restos de la lechada: para este caso, son muy útiles los quitacementos específico para baldosas. También quitan herrumbres y residuos calcáreos.
Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Moquetas

Para mantener limpia una moqueta lo mejor es aspirarla frecuentemente. También se puede utilizar una vaporeta para una limpieza en profundidad.

Se pueden emplear productos específicos para moquetas y alfombras de todo tipo, incluso si son de fibras vegetales (como sisal, coco…) o del teplón (un material vinílico que imita diversos tejidos).

Cómo elegir productos de limpieza y mantenimiento para suelo

Estos productos suelen tener la misma composición que los que se utilizan en tapicería. Los hay de tres tipos:

  • Limpiador en seco. Se extiende sobre la moqueta (tienen un aspecto parecido al serrín) y se deja actuar unos 15-20 minutos. Durante ese tiempo se puede pisar la superficie sin que se entorpezca el proceso. A continuación, se pasa la aspiradora. Estos limpiadores también desodorizan la moqueta y ayudan a mantener su brillo y color.
    • No requieren la utilización de maquinaria.
    • No es necesario frotar.
    • Al ser una limpieza en seco, son perfectos para espacios en los que hay cerca un suelo laminado o de madera que podría ser afectado por la humedad.
  • Champús para moquetas (y tapicerías).Se diluyen en agua para conseguir una espuma que se aplica con paño o esponja y se frota sobre la superficie.
    • También se pueden utilizar con máquinas de inyección-extracción.
    • Producen un efecto revitalizante, devolviendo al soporte su aspecto original.
  • En espuma seca. Son limpiadores neutros que se aplican directamente sobre la superficie y se dejan actuar sin necesidad de frotar.

Para quitar manchas, si se trata de manchas puntuales y el resto de la alfombra está limpia, conviene utilizar un limpiador quitamanchas. Vienen en prácticos pulverizadores: se aplica sobre la mancha, se deja actuar y se retira con un paño limpio. Se recomienda aplicarlo en cuanto se produce la mancha.