Cómo elegir puertas correderas

Cómo elegir puertas correderas

Las puertas de interior correderas son aquellas que se deslizan sobre un riel o ranura. Son ideales para optimizar los espacios disponibles de la casa o optimizar los metros. Su gran ventaja respecto a las puertas abatibles es que permiten aprovechar al máximo el espacio, dado que no necesitan tener sitio dentro de la habitación para poder abrir la puerta. Por eso, son muy adecuadas para estancias pequeñas o estrechas, baños o cocinas e incluso para separar estancias muy amplias y dividir su uso, por ejemplo, separando una despensa de la cocina, un despacho o el vestidor del dormitorio.

En LEROY MERLIN encontrarás una amplia gama de puertas correderas en medidas estándar. Pero, si lo prefieres, te hacemos las puertas a medida. Te damos las claves para elegir la más conveniente para tu casa.

PUERTAS CORREDERAS

Empotrada o encastrada. Conoce sus pros y su colocación

Ver productos

Tipos de puertas correderas

Hay dos tipos de puertas correderas, en función de su instalación. Pueden ser sobrepuestas o empotradas.

- Empotradas o encastradas: son aquellas puertas que corren y se deslizan por dentro del muro, con lo que dejan libre la pared. Para su instalación requieren de obra y conocimientos de albañilería para poder preparar la pared que tiene que recibir un casoneto. Un casoneto es el armazón que albergará la puerta encastrada. En este tipo de correderas la pared no puede contener enchufes, interruptores, tuberías ni ningún otro mecanismo por dentro del tabique. Su gran ventaja es que ofrecen un mayor aislamiento que las correderas de superficie.

Cómo elegir puertas correderas
ESTRUCTURA DE UN CASONETO

El armazón se encastra en la pared para acoger a la puerta

Ver casonetos

 

- Sobrepuestas o de superficie: son las que se deslizan sobre la pared y no necesitan obra. No hay que tocar el interior del tabique y, de hecho, puede conservar cualquier mecanismo que tenga -enchufes, interruptores…- cualquier cosa que no obstaculice el paso de la puerta por delante de la pared al abrirla.

Cómo elegir puertas correderas

Descubre toda la información sobre los casonetos y las diferentes guías para puertas correderas dado que dependiendo del tipo que escojas necesitarán un tipo de elementos u otros para su colocación.

Composición de las puertas correderas

Has de tener en cuenta el acabado interior que quieres que tenga tu puerta corredera. En función de su composición, las puertas se clasifican en puertas de madera macizas, huecas y de cristal. De este factor dependen su durabilidad, resistencia y capacidad de aislamiento. En función de su acabado interior, tenemos puertas de madera huecas y macizas y puertas de cristal.

- Puertas macizas: se componen por completo de aglomerado o MDF. Son muy consistentes, firmes y proporcionan un excelente refuerzo en cuanto al aislamiento acústico y térmico. Permite que dos estancias estén completamente separadas como si de una pared más se tratara.

- Puertas huecas: están fabricadas con un panel alveolar y una capa de MDF de 3 mm. Son puertas ligeras y, por tanto, son menos robustas y con menor capacidad de aislamiento acústico y térmico que las macizas.

- Puertas de cristal: están fabricadas en cristal templado de seguridad de 8 y 10 mm de espesor, en función del modelo. Son una buena elección para separar dos espacios a la vez que se deja pasar la luz natural. Eso conlleva ganar en sensación de amplitud y luminosidad. Ideal para habitaciones contiguas y oscuras, suele ser una elección acertada para colocar en cocinas, comedores o estudios. Este tipo de puertas pueden dejar pasar la luz en mayor o menor medida, ya que pueden ser completamente acristaladas -lo cual aporta mayor ligereza visual aún- o combinada con aluminio a la mitad o un cuarto de la hoja. Las correderas de cristal permiten crear estancias más diáfanas y claras y, además, proporcionan un toque muy decorativo e incluso un diseño industrial según el modelo.

Cómo elegir puertas correderas

Elige el color y el diseño

Una vez tengas claro el tipo de puerta corredera que necesitas, es momento de pensar en la parte estética: en el color y el diseño. Tienes una gran variedad de posibilidades para combinar con cualquier decoración, desde el blanco lacado, al wengué, pasando por diferentes tipos de madera, como el haya, el roble o el pino en diferentes acabados, hasta el cristal. Puedes elegirla a juego con el resto de puertas de la vivienda u optar por un modelo diferente que encaje con el lugar donde la vayas a colocar.

En primer lugar, piensa si quieres que la puerta pase desapercibida o deseas que destaque como un elemento decorativo más. Una puerta puede aportar interés a una pared lisa y aburrida, puede dar mayor calidez, ofrecer una imagen vanguardista o dotar de un aspecto rústico a una habitación. Las diferentes maderas con sus particulares colores, veteados y acabados pueden satisfacer cualquier necesidad decorativa. Las puertas lacadas en blanco amplían visualmente el espacio en pisos pequeños. ¿Tienes alguna habitación con poca luz natural? Una puerta de cristal te permitirá aumentar su luminosidad sin perder intimidad.

Fíjate en el acabado exterior. Es importante que prestes atención también a la terminación exterior de la puerta ya que, dependiendo de la elección que hagas, lograrás crear diferentes ambientes.

- Si apuestas por un lacado, elegirás una puerta fabricada en tablero de DM sobre el que se aplican capas de laca. Es importante la cantidad de laca (gramaje), que se mide en gramos por metro cuadrado y aumenta la durabilidad de la puerta. En función del número de capas y del gramaje el lacado puede ser estándar o plus y, con ello, la durabilidad del acabado exterior será de mayor y de mejor calidad. Las puertas lacadas aportan un estilo atemporal y un tacto suave.

- Si eliges un acabado en madera natural, estarás apostando por puertas fabricadas en chapa de madera natural que puede estar barnizada o no. La madera natural aporta un estilo único y una calidez natural.

- También puedes optar por puertas de efecto madera. Son las que están fabricadas en tablero de densidad media (DM) sobre el que se coloca una o varias capas de papel imitando el dibujo de la madera natural. Aportan un color y diseño homogéneo, y son fáciles de limpiar y mantener.

Cómo elegir puertas correderas

El tamaño de tus puertas correderas

Las medidas estándar de los huecos para puertas de paso oscilan desde 62,5 cm hasta 96 cm. En función de la ubicación de la puerta podrás necesitas un tamaño de puerta u otro. Para poder tener una idea general, las medidas habituales son las siguientes:

- Para un aseo o baño: 62,5 - 63 cm que corresponde al paso de una persona.

- Entrada de salón de una sola hoja: 73 cm de ancho.

- Entradas de cocina o sala de estar: se puede elegir una puerta de 83 cm que ofrecen un paso más amplio, por ejemplo, si necesitas trasladar muebles voluminosos.

- Puertas especiales más anchas para casas donde vivan personas mayores, con movilidad reducida o con algún miembro de la familia con silla de ruedas: 92,5 - 93 cm son las adecuadas.

¿Cómo debes medir tu espacio para saber qué tamaño de puerta necesitas? Tanto si eliges una puerta corredera encastrada como de superficie, tienes que medir:

1. La altura del hueco disponible

2. El ancho del hueco disponible

3. El grosor de la pared rematada

4. Longitud total: la suma del ancho de la hoja de la nueva puerta + el paso de la puerta cuando está abierta

Además, si escoges una puerta encastrada tienes que tomar una medida adicional: el grosor del hueco para encastrar el casoneto que albergará la puerta. Además, hay que tener en cuenta que esa pared debe estar libre de conductos y de cableado eléctrico para poder empotrar la puerta.

Cómo elegir puertas correderas

El marco también es importante

Si optas por una puerta corredera empotrada en el muro, deberás elegir también el marco. El material del marco de la puerta es esencial para asegurar la durabilidad de esta frente a la humedad. En LEROY MERLIN te ofrecemos 3 tipos de marco: marco MDF, MDF hidrófugo y madera maciza. Este último es el que ofrece mayor resistencia a la humedad.

Los marcos con junta isofónica o burlete mejoran el aislamiento y evitan los incómodos portazos.

Una vez hayas elegido el tipo de puerta corredera que mejor se adapte a tu hogar, llega el momento de colocarla. Te facilitamos el proceso de instalación de una puerta corredera encastrada. También te ayudamos a instalar una puerta corredera de cristal.

INSPÍRATE

6 puertas correderas con las que ganarás espacio

Ver ideas decorativas