Cómo elegir manillas y pomos

Una solución rápida y económica para cambiar la estética de tus puertas es instalar un nuevo pomo o manilla. A la hora de adquirir un modelo, lo primero que debes tener claro es la gran variedad de alternativas que hay para seleccionar la que mejor se adapte a las necesidades de tu casa. Su elección no es tema baladí, ya que las manetas visten la puerta y le confieren el remate final que deseas.

Las puertas necesitan una manilla adecuada a su uso y, sobre todo, al estilo de la estancia donde se va a colocar. La característica más diferenciadora para decantarse por una manilla u otra es el acabado que mejor se adapte a la puerta en la que va a ir colocada.

Fácil instalación: el cambio de pomos o manillas es una tarea de bricolaje sencilla y limpia que no requiere de un profesional.

Cómo elegir manillas y pomos

Diferentes soluciones para cada necesidad

A la hora de elegir el complemento para poder abrir y cerrar las puertas de tu casa tienes que buscar el equilibrio entre funcionalidad y estética. Lo primero que tienes que elegir es la solución de manillar que mejor se adapte a tu puerta.

Hay varias posibilidades:

  • Manilla es la palanca que sirve para accionar el mecanismo de apertura y cierre de una puerta. Puede ser de dos tipos:
    • Manilla con placa (llamada generalmente manilla): la palanca está compuesta por una placa alargada.
    • Manilla sin placa (llamada roseta): la palanca que sirve para accionar el mecanismo de apertura y cierre de la puerta tiene una base pequeña, ya sea redonda o cuadrada.
  • Pomo es la palanca que sirve para accionar la cerradura de una puerta (mayoritariamente cilíndrico) que permite abrir una puerta girándolo de un lado a otro. Entre la variedad existente podemos destacar los siguientes tipos de pomos:
    • Pomos de puertas de paso: indicados para salones y cocinas. No necesitan mecanismo interno.
    • Pomos de puertas con pestillo o condena: indicados para baños y dormitorios o cualquier estancia que requiera de mayor privacidad.

Para las puertas de entrada hay varias soluciones y tipos en función de tus necesidades y tus gustos:

  • Pomos de puertas de entrada con llave: indicado para colocar en puertas principales con llave de acceso.
  • Pomos de puertas de entrada: también existen los pomos de puertas de entrada que solo sirven como agarrador para tirar de la puerta para cerrarla o abrirla. Estéticamente tienen el mismo aspecto que los de las puertas de paso pero no giran, son fijos.
  • Llamadores: son piezas de hierro, bronce… que se ponen a las puertas para llamar golpeando con ellas.
  • Manillones: son tiradores fáciles de manejar. Su uso más habitual es en puertas de entrada y puertas correderas. Para las puertas de cristal existen manillones especiales para cuidar el material.

Accesorios

Cada tipo de puerta de la casa necesita un tipo de manilla por la privacidad y la seguridad que implica cada una.

De este modo, una vez elegida la manilla o pomo que más te guste y te convenga, tienes que decidir si necesitas que lleve pestillo o cerradura. Puedes optar entre:

Pestillo o condena: es el sistema de apertura y cierre de seguridad sin necesidad de llaves. Son las usadas para las puertas interiores de acceso a estancias donde se salvaguarda la privacidad (como el dormitorio o el baño).

Dentro de este grupo se encuentran las manillas que condenan la maneta: evitan que se pueda mover la maneta, pero no tienen mecanismo interior o pestillo para cerrar.

Cerradura: esto es, el sistema de apertura y cierre que necesita una llave para accionarse. Son el tipo necesario para las puertas de entrada.

Para instalar cualquiera de estas dos opciones (pestillo o cerradura) es necesario hacer el troquel en la manilla, es decir, hacer el agujero para poder instalar ese sistema de cierre.

Tipos según el material y el acabado

Los materiales de los que están fabricados van a tener mucha relevancia, en tanto en cuanto proporcionan el estilo a la manilla de tu puerta o armario.

Podemos diferenciar tres tipos de acabados:

Los de acabados metalizados te ayudarán a conseguir un ambiente moderno. Ya sean acabados inoxidables, níqueles satinados, cromados, aluminios, brillantes…

Los acabados de madera, de color negro envejecido o de forja.

Los acabados de porcelana, dorados, de latón (similar al oro antiguo) y de cuero le otorgan antigüedad a la estancia.

Cómo elegir manillas y pomos