Cómo elegir ventanas

Las ventanas proporcionan luz natural, permiten la ventilación, protegen del frío y el calor, aíslan del ruido exterior y decoran. A la hora de adquirir una ventana tenemos que elegir el material del perfil (aluminio, madera o PVC), el tipo de apertura, el color y el acristalamiento. De esta selección depende la eficiencia de la ventana, por ejemplo un modelo de PVC con doble acristalamiento ofrece un ahorro energético de hasta el 50% ya que minimiza las pérdidas de frío y calor entre el interior y el exterior.

El marco de las ventanas puede ser de aluminio, madera o PVC. Este último es el que ofrece mayor aislamiento térmico y acústico.

Otros factores que intervienen en el aislamiento son el tipo de acristalamiento, el número de cámaras y el sistema de apertura.

A la hora de elegir una ventana tenemos que tener en cuenta: el uso de la estancia, el espacio disponible, las medidas de la ventana y la exposición de la vivienda al frío, la radiación solar y el ruido.

¿Qué medida necesito?

Para saber qué medida de ventana necesitamos tenemos que medir, en tres puntos diferentes, tanto el ancho del hueco como el alto y las diagonales. Te aconsejamos que:

  • Tomes las medidas en mm para que sean lo más exactas posibles.
  • Añade a la medida 1 cm a lo alto y otro cm a lo ancho.

Si la ventana va a incluir persiana, la medida del cajón y de sus perfiles no debe superar la medida del hueco de la ventana. 

Tipos de material

Los marcos de las ventanas pueden ser de aluminio, aluminio con ruptura de puente térmico (RPT) –que mejora el aislamiento- madera y PVC. El último es el que ofrece un mejor aislamiento térmico, una condición que mejora la eficiencia energética y nos proporciona un ahorro de hasta el 50% con respecto al aluminio y del 15% con respecto a la madera. El aislamiento viene determinado por el coeficiente de transmisibilidad térmica que mide el trasvase de calor entre el exterior y el interior.

En cuanto al aislamiento acústico madera y PVC lideran el ránking de eficacia, sin embargo, el PVC apenas requiere mantenimiento mientras que la madera necesita cuidados periódicos. El aluminio solo vence en resistencia frente al fuego y en personalización. El aluminio ofrece más posibilidades decorativas ya que se puede hacer en una amplia gama de colores y texturas. 

¿Sabes qué es la rotura del puente térmico?

Los perfiles de aluminio con rotura de puente térmico (RPT) mejoran el aislamiento ya que entre la parte interior y exterior incluyen un material aislante (resina o poliamida) para evitar la transmisión de frío y/o calor. Con este sistema la parte externa de la ventana no entra en contacto directo con la interna sin embargo, no alcanza a conseguir el aislamiento térmico del PVC. 

Clases de apertura

El espacio disponible es una de los mayores condicionantes para elegir el tipo de apertura de la ventana. Podemos distinguir siete sistemas:

  • Corredera: Las hojas se deslizan de forma horizontal. No ocupa espacio adicional al abrirse lo que la convierte en perfecta para zonas limitadas por pilares, esquinas, muebles… Entre sus inconvenientes: el ángulo de apertura está limitado a una hoja, el cierre no es hermético y hay que retirar las hojas del marco para una limpieza total.
  • Practicable o abatible: Apertura lateral de la o las hojas de la ventana. Las ventanas abatibles ocupan espacio al abrirse de modo que requieren no tener cerca ningún obstáculo que limite la apertura. El modelo abatible ofrece un ángulo de apertura total y cierre hermético.
  • Batiente: Apertura inclinada hacia el interior. Asomarse no es posible en este tipo de ventanas de apertura parcial recomendada para baños y garajes.
  • Oscilobatiente: Este sistema es uno de los más versátiles porque permite una apertura tanto lateral como inclinada hacia el interior. Esta última se utiliza mucho para ventilar la estancia sin necesidad de abrir la ventana. Proporciona el mejor aislamiento acústico.
  • Osciloparalela: Dos tipos de apertura en uno ya que combina la corredera y la inclinada hacia el interior.
  • Pivotante: La hoja de la ventana gira alrededor de un eje central. Se utiliza en buhardillas, tejados…
  • Combinada: Integra diferentes hojas con diversas opciones de apertura en una misma ventana: oscilobatiente, corredera, abatible, osciloparalela o incluso fija. Tiene un alto valor decorativo. 

Cristal

El acristalamiento puede ser simple o doble. Este último, compuesto por dos o más hojas de cristal separadas por una cámara de aire deshidratado o gas, ofrece un aislamiento térmico y acústico mucho mayor.

El aislamiento no depende solo de las capas de cristal sino que también influye el grosor y el tipo de vidrio. La regla general asegura que a mayor espesor de los cristales y mayor espacio entre ambos, mayor aislamiento y por lo tanto mayor eficiencia energética.

La cámara entre dos hojas de cristal oscila entre los 6 y los 25 mm, mientras que el grosor del vidrio siempre es de 4 mm. Podemos encontrar combinaciones de doble acristalamiento 4-6-4 (dos vidrios de 4mm con una cámara de 6 mm), 4-8-4, 4-12-4, 4-16-4… A mayor espesor de la cámara mayor aislamiento térmico.

Encontramos 4 tipos de vidrio: transparente, translúcido, vidrio templado o de seguridad y bajo emisivo que destaca por su gran capacidad aislante. El cristal acústico protege del ruido y ayuda a conciliar el sueño. 

¿Qué es el coeficiente de transmisión térmico?

El coeficiente de transmisión o transmitancia térmica (U) es la forma de medir la calidad del aislamiento térmico de la ventana. Expresa la cantidad de calor que atraviesa una ventana por metros cuadrados y diferencia de temperatura, por eso se mide en W/m2K. A menor índice U mejor es el aislamiento. La tramitancia térmica depende del tipo de perfil, del sistema de apertura y del cristal.

Acristalamiento sencillo: U=5,7 (W/m2 K)

¿Y el de transmisión acústica?

Por su parte, el coeficiente de transmisión acústico (DWA) mide en decibelios la calidad del aislamiento acústico. Cuanto más alto sea el índice mejor es el aislamiento ya que expresa la reducción de decibelios del exterior al interior de la vivienda.

Permeabilidad del aire (hermeticidad)

Define la cantidad de aire que pasa (por la fuerza del viento) a través de una ventana cerrada. Se mide en m3/hm. Va de la clase 4 –mayor hermeticidad- a la clase 1.  

Estanqueidad del agua

Mide la capacidad de la ventana cerrada de mantenerse estanca frente a la acción directa del agua sobre partes de la ventana no diseñadas para mojarse.  

Resistencia al viento

Este ensayo somete a la ventana a tres pruebas de presión para determinar la resistencia al deterioro por las cargas de viento.La resistencia a la carga de viento es especialmente importante en ventanas situadas a gran altura en fachadas expuestas a considerables presiones de viento. De menor resistencia a mayor va de C1 a C5.  

Persianas y contraventanas

Las persianas y contraventanas son elementos que mejoran el aislamiento frente a la radiación solar de manera que optimizan la climatización y minimizan el ruido.

Las persianas pueden ser de aluminio o PVC. Las lamas de PVC son más económicas aunque la gama de colores es limitada y ofrecen menos seguridad mientras que las de aluminio incorporan una capa aislante interna y una amplia disponibilidad de tonos.

El material del cajón (donde se ubica la persiana enrollada) también interviene en el aislamiento. El modelo de obra empotrado en la pared es el que menos aísla. El de aluminio es ideal si vamos a instalar el cajón fuera de la vivienda porque es más resistente a la humedad y a las inclemencias meteorológicas. Los de PVC, por el contrario, aunque ofrecen mejor aislamiento solo se pueden colocar en el interior.

Las contraventanas son una solución rápida y temporal para mejorar el aislamiento sin cambiar las ventanas. Aunque ayudan a mejorar la protección frente al frío, el calor y el ruido no dejan entrar la luz del exterior.

Consejos de mantenimiento

  • Madera: Limpieza con agua y jabón. Dependiendo del clima aplicaremos un protector tras un lijado.
  • Aluminio (con y sin RPT): Limpiar los perfiles y las gomas con agua, jabón neutro y un paño suave. De vez en cuando hay que engrasar los herrajes y las piezas móviles con aceite sin ácido.
  • PVC: Limpiar el marco con agua y jabón y secar con un paño suaves. Al igual que el aluminio, conviene engrasar los herrajes y las piezas móviles de vez en cuando.