¿Cómo elegir tu ventana?

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Cómo elegir ventanas

¿Estás pensando en cambiar las viejas ventanas de tu casa? ¿Buscas las mejores opciones para una nueva vivienda o una reforma? Te ayudamos a elegir las que se adapten a tus necesidades. Porque las ventanas no solo te proporcionan luz natural y ventilación. Además, te protegen del frío y del calor y de los ruidos del exterior. Y algo más: también pueden jugar un papel importante en la decoración.

¿Qué ventana necesitas?

La ventana “perfecta” es la que se ajusta a tus necesidades concretas. ¿Qué quieres conseguir? ¿Aislarte del frío y el calor? ¿Amortiguar los ruidos del exterior? ¿Ahorrar en gas o electricidad? ¿Mayor seguridad? Además, ten en cuenta la orientación y la altura (si se trata de un piso) donde la instalarás: quizás necesites protección extra para el sol o mejorar la seguridad con el vidrio o el herraje.

▸ Descubre todas las ventanas

Para elegir una ventana, es necesario fijarse en sus distintos elementos: perfil, vidrio, herraje-apertura y persiana. Aquí te contamos los aspectos clave para que valores y compares. Y recuerda: nuestros expertos en tienda te asesoran en todo momento.

Una sugerencia: toma las medidas de la ventana. Te servirá para pedir presupuestos y comparar. Y además, puede determinar el tipo de apertura a elegir. En LEROY MERLIN dispones de una amplia gama de ventanas con medidas estándar. ¿No encuentras la que necesitas? ¡Te la hacemos a medida!  Y recuerda: nuestros asesores en tienda te ayudan en todo lo que necesites.

SABÍAS QUE...

Si necesitas una ventana a medida, puedes utilizar nuestro configurador y obtener tu presupuesto al instante.

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El perfil: ¿madera, aluminio o PVC?  

Los principales materiales son: aluminio, madera o PVC. Ten en cuenta que también hay calidades dentro de cada material. Y distintos acabados disponibles.

  • Aluminio. Al ser un material que conduce el frío y el calor, asegúrate de que el perfil tenga ruptura de puente térmico (RPT). Es decir que incluya un material aislante (poliamida) entre la parte interior y exterior de la ventana. El aluminio ofrece dos ventajas: limpieza fácil y grandes posibilidades decorativas.
  • PVC. Es el material que mejor aísla térmicamente. Aporta una mejor eficiencia energética y confort. ¡Con una con una buena ventana de PVC puedes ahorrar hasta un 60% en climatización! Además de su fácil mantenimiento, ofrece múltiples opciones en acabados.
  • Madera. Es un buen material aislante. Eso sí: requiere un mantenimiento periódico para conservar sus propiedades.

▸ Ver consejo: ¿Ventanas de PVC o aluminio? Diferencias y ventajas.

▸ Ver consejo: La importancia del perfil.

SABÍAS QUE...

Los perfiles de PVC son los que mejor aíslan térmicamente. Con una buena ventana de PVC puedes ahorrar hasta un 60% en gastos de climatización.

Ver ventanas de PVC

Pistas para acertar con los cristales

El acristalamiento es un factor esencial porque es el material que ocupa la mayor parte de la ventana. El mínimo recomendado es el doble: dos cristales separados por una cámara de aire. El más utilizado es el 4/16/4: un cristal de 4 mm, una cámara de 16 mm y otro cristal de 4 mm. Además, se suelen incorporar tratamientos especiales para mejorar el aislamiento y la seguridad.

  • Tratamiento bajo emisivo. Reduce las pérdidas de temperatura del interior. Es decir, evita que el calor de la calefacción o el frío del aire acondicionado se escape por los cristales.
  • Tratamiento bajo emisivo con control solar. Además de reducir las pérdidas de calor o frío, frena la entrada de calor cuando el sol da directamente en la ventana. El control solar es fundamental si tu ventana está muy expuesta al sol.
  • Vidrios laminados. Refuerzan la seguridad: protegen de intrusos y evitan la rotura del cristal interior. Además, aumentan el aislamiento acústico. Muy recomendables en plantas bajas.

▸ Ver consejo: Ventanas más seguras.

¿Quieres mejorar el aislamiento acústico? El grosor de los cristales es esencial. Por ejemplo, en lugar de un doble acristalamiento con cristales de 4 mm de grosor cada uno, escoge un doble acristalamiento con un cristal de 4 mm y otro de 6 mm.

En cuanto a los acabados, lo más habitual es el transparente. Sin embargo, si buscas mayor intimidad tienes opciones, como los cristales “carglass” y los vidrios con acabado mate o semimate.

El tipo de apertura también cuenta

Aquí tienes un repaso de los distintos tipos de apertura, con sus pro y sus contra. El espacio disponible en cada estancia es uno de los mayores condicionantes a la hora de elegir.

  • Practicable o abatible. La hoja o las hojas de la ventana se abren totalmente. Eso sí: el espacio de delante debe estar totalmente despejado. Una gran ventaja: el cierre hermético, a presión, sin filtraciones de aire entre el marco y la hoja.
  • Oscilobatiente. Es el sistema más utilizado porque permite dos tipos de apertura: total (como en la practicable) y parcial (ideal para ventilar). El cierre es hermético, a presión.
  • Corredera. Las hojas se deslizan lateralmente sin ocupar espacio al abrirse: son la solución óptima si hay muebles, pilares o cualquier obstáculo delante de la ventana. ¿Inconvenientes? Solo puedes abrir una hoja. Además, el cierre no es hermético, lo que reduce el aislamiento.
  • Batiente o basculante. Apertura inclinada hacia el interior. No puedes abrir totalmente la ventana ni asomarte. Se recomienda en baños y garajes.
  • Osciloparalela. Dos tipos de apertura en uno: corredera e inclinada hacia el interior. Es muy conveniente en grandes cerramientos y accesos a terraza. Aportan gran luminosidad y aislamiento y permiten el paso.
  • Pivotante. La hoja de la ventana gira alrededor de un eje central. Se utiliza sobre todo en ventanas situadas en el tejado de buhardillas.

Ten en cuenta también el herraje: el mecanismo que permite la apertura y cierre de la ventana. Los hay de distintos tipos y calidades. Es importante fijarse en el número y tipo de puntos de cierre. Además, se puede mejorar la seguridad con elementos especiales.

Persianas: también ayudan a ahorrar en climatización

Las persianas no solo sirven para oscurecer una habitación: también te ayudan a protegerte del sol y así ahorrar en climatización. Y para amortiguar el ruido del exterior. El material también influye en el aislamiento.

  • Cajón. Los de obra (empotrados en la pared) son los que menos aíslan. Los de aluminio se suelen utilizar fuera de la vivienda, por su resistencia a la intemperie. Los de PVC ofrecen el mejor aislamiento. En la actualidad, lo más habitual y práctico son los cajones de PVC incorporados en la propia ventana (sistema monoblock).
  • Lamas. Las de aluminio incorporan un material aislante en el interior. Son muy duraderas y están disponibles en distintos colores y acabados. Las de PVC son más económicas.

¿Y si eliges una persiana motorizada? Ganarás en comodidad, estética, seguridad y aislamiento.

TE AYUDA A ELEGIR

Lorenzo, experto en ventanas de Leroy Merlin Sevilla Alcalá